Entre los problemas que habitualmente nos encontramos en el centro están: los trastornos del estado de ánimo (depresión), ansiedad (fobias, ataque de pánico, agorafobia, fobia social, ansiedad generalizada, trastorno obsesivo-compulsivo, etc.), problemas de pareja, dificultades en las relaciones sociales, estrés, etc.

Atención individualizada e integral en la búsqueda del bienestar personal. Utilizamos la metodología más eficaz para cada persona.

Buscamos que la relación con el terapeuta sea de colaboración, estableciendo un vínculo de confianza y un ambiente confortable.

Proporcionar las herramientas necesarias para ser capaces de adaptarse a las problemáticas que dificultan nuestro desarrollo.

FORMA DE TRABAJAR

Nuestra política de trabajo es la de adaptarnos a las necesidades de cada persona y problemática particular, sin embargo, un esquema general de actuación es el siguiente:

Evaluación: En un primer momento se realiza una entrevista con el fin de evaluar la magnitud y características del problema. Es posible que se apliquen técnicas de evaluación en forma de test o cuestionarios.

Intervención: Se realiza a lo largo de varias semanas, a razón de una sesión semanal normalmente. En esta fase se aplicarán técnicas psicológicas con el fin de afrontar el problema y buscar una mejora de los síntomas. El tiempo depende de la implicación del cliente y la valoración del problema en su evolución por el terapeuta.

Seguimiento: Cuando se valora que se han alcanzado los objetivos propuestos en las primeras sesiones, éstas se van distanciando en el tiempo, valorando si los resultados terapéuticos se mantienen.

En la edad adulta, al igual que en otras etapas vitales, nos enfrentamos a situaciones, problemáticas o percepciones de la realidad que hacen que nuestro proyecto de vida no alcance el estado de bienestar deseado. Como profesionales de algo tan complejo como es la búsqueda del bienestar entendemos lo difícil que es asimilar dicha situación y el acudir a que nos orienten. Y es por ello que hacemos especial hincapié en conseguir un trato respetuoso y familiar, la confianza debe ser mutua y la mejora y el éxito es siempre de la persona que consigue el cambio pero el crecimiento al obtenerlo es de todas las partes implicadas. En las sesiones se realiza un evaluación previa del problema, de los factores de origen y mantenimiento del mismo, para posteriormente diseñar unos objetivos terapéuticos adecuados a cada caso particular y realizar una intervención apropiada y personalizada. Entre los problemas que habitualmente nos encontramos en el centro están: los trastornos del estado de ánimo (depresión), ansiedad (fobias, ataque de pánico, agorafobia, fobia social, ansiedad generalizada, trastorno obsesivo-compulsivo, etc.), problemas de pareja, dificultades en las relaciones sociales, estrés, etc.
Atendemos a las necesidades y problemáticas que se están sucediendo en las familias. Nuestra experiencia nos avala a la hora de mediar en conflictos familiares, adolescentes con problemáticas diversas, terapias de pareja, resolución de conflictos, habilidades sociales, ... Consultanos para obtener más información o visitarnos.
En la infancia se tiene en cuenta el momento evolutivo del niño, así como su entorno social. Una vez se identifica el problema y aquellos factores que lo mantienen, en ocasiones la intervención se encaminará hacia el trabajo directo con los menores, y en otras, a la intervención con los padres o la familia (hermanos, otros adultos con los que se conviva, etc.).Dificultades habituales en esta etapa son: problemas de crianza (sueño, alimentación, cuidado afectivo y físico, control de esfínteres), ansiedad, miedo, timidez, problemas de relación, problemas de conducta y autocontrol, trastornos de atención, problemas de hiperactividad, terapia familiar, problemas de autoestima. Durante la adolescencia, se sigue un esquema similar al de la infancia, una vez delimitado el problema y aquellos factores que lo mantienen, la intervención puede dirigirse tanto al adolescente como a aquellos adultos relevantes en su vida (padres, profesores y otras personas relevantes). Son problemas habituales de esta etapa: problemas de comportamiento, agresividad, problemas de conducta alimentaria, problemas de autoestima, conflictos familiares, conflictos en el contexto académico, abuso de sustancias, ansiedad, depresión, etc.